Fibra óptica a 100 megas de velocidad… pero sólo de descarga. Las ofertas de internet de las compañías telefónicas suelen llevar en números grandes la velocidad de conexión que ofrecen a sus usuarios, pero el dato que aparece remarcado es siempre el que corresponde a la velocidad de descarga, sólo la mitad de la información que el usuario necesita, esto porque están enfocadas a los hogares para los que eso es más que suficiente.

El otro dato, el que suele estar más oculto, corresponde a la velocidad de subida. Y no es casualidad que se encuentre menos señalado, ya que suele ser sensiblemente inferior. Los proveedores de internet venden a casi todos sus clientes conexiones con velocidades diferentes para subir y bajar datos, es decir, conexiones asimétricas.

¿Has escuchado hablar del “cloud computing“? Hablemos un poco al respecto…

La nube

Por muchos años los aparatos en manos de los usuarios han sido capaces de procesar y almacenar los datos que las empresas necesitan. Es decir, los ordenadores, servidores de respaldo, equipos especiales de transmisión de datos, tabletas y otros que se conectan a internet gestionan y guardan por sí mismos todo lo que necesitan, pero esto ha venido siendo revolucionado en los últimos años.

La nube maximiza la forma en la que nuestros equipos se relacionan con la red. En lugar de ser autónomos que se comunican entre sí se transforman en simples ventanas a la red que necesitan de una conexión de alta velocidad para funcionar y a cambio ganan en potencia y capacidades, ya sea de su productividad así como en su coste de operación. Pero nada de esto es posible sin conexiones muy rápidas, y no sólo de bajada sino con la simetría que una empresa requiere.

Almacenamiento

Los servicios de almacenamiento en la nube o “cloud storage” son de uso cotidiano entre los usuarios desde hace unos años. Pero muchos usuarios ya se han dado cuenta de las carencias de las redes cuando han intentado subir un volumen alto de archivos a los servicios de almacenamiento que hayan elegido.

Y es que las velocidades de subida comunes son bastante bajas, al menos en comparación con las de bajada que empiezan a ser comunes en la oferta de operadores enfocados a hogares. Es habitual encontrar conexiones de ADSL o fibra óptica que cuentan con 20, 30 y hasta 200 Mbps de descarga, pero muchas apenas cuentan con 1 Mbps de subida. Además, hay que tener en cuenta que estas velocidades que dan los operadores no son más que el máximo teórico que puede alcanzar la conexión, ni mucho menos lo que llegará realmente al usuario.

Ahora bien, el escenario es peor cuando quienes contratan estos servicios son empresas, ya que sin duda alguna sus demandas al sistema son por mucho, mayores a las de una solución habitacional.

De esta manera, un usuario que quiere, por ejemplo, subir un archivo de 1 GB a su cuenta de “cloud storage” puede ver como la acción se demora durante horas. Hacen falta conexiones más rápidas de subida para poder utilizar ese tipo de servicios con normalidad.

Lo que han experimentado muchos usuarios es lo difícil que es subir bases de datos, o correr procesos en sistemas de contabilidad, gestión, logística y otros.

“Cloud computing”

Las conexiones simétricas son un paso en la misma dirección: computación en la nube. Cada vez más los equipos empiezan a funcionar en la red y menos por sí mismos. No obstante, antes de que esto pueda producirse, las conexiones de las empresas deben ser las adecuadas, para que crear el entorno donde esto se maximice.

Telefonía IP

Para poder sobrellevar un sistema de telefonía IP se debe tener una conexión que soporte la cantidad de datos a transferir por segundo. Las empresas que manejan sus servicios de telecomunicaciones de esta manera tienen impactos muy positivos en sus costes mensuales, y la implementación de esta tecnología trae consigo una serie de posibilidades que sin duda la convierten en una seria propuesta para la transformación digital.

Monitoreo, control, maximización del tiempo, reducción de averías, además de otras herramientas o posibilidades son las razones por las que más empresas establecen su comunicación desde la nube.

En conclusión, existen muchísimas conexiones que se encuentran muy por debajo de su rendimiento hoy en día, y en las empresas actuales este no es un tema menor, ya que más que nunca estamos interconectados con todo el universo del internet y este impacta significativamente todo nuestro negocio, y lo único que hacen las empresas que no atienden este tema de la manera correcta es verse lentos, poco productivos y listos para extinguirse en un mercado tan agresivo.